Los anoréxicos en tratamiento pasan de 20 a 120 en dos años
Los trastornos de la conducta alimentaria se han convertido en un problema de salud pública de primer orden. La Asociación en Defensa de la Anorexia y la Bulimia (Adaner) trata en la actualidad a 120 pacientes adultos, un centenar más que hace dos años, cuando se constituyó formalmente la delegación cordobesa. El presidente del colectivo, Antonio Ramos, destacó a el Día que los problemas relacionados con la alimentación se han "desbordado" en los últimos tiempos por la presión que ejercen en la sociedad determinadas empresas relacionadas con la moda o la belleza. Ramos aseguró, no obstante, que las estadísticas relativas a Córdoba y provincia hablan ya de 6.000 enfermos, unas cifras que crecen en torno a un 20 por ciento cada año.
Otro dato que muestra el alcance de los problemas alimentarios es el crecimiento de la edad media de las personas afectadas, que ha pasado de los 14 ó 15 años a los 25 actuales. A juicio de Ramos, este fenómeno se debe a la influencia que ejerce el culto al cuerpo no sólo en los jóvenes "sino también en personas sanas durante mucho tiempo y con una personalidad definida". La población masculina, –que se ha caracterizado por permanecer más al margen del influjo de la moda o el gusto por la extrema delgadez– también ha caído en las redes de la anorexia y la bulimia, y en la actualidad los hombres que sufren estos trastornos representan el 20 por ciento de los casos.
El presidente de Adaner aseguró, por ello, que la asociación se ha visto obligada a aumentar sus recursos para atender en consultas individualizadas a cada paciente, un servicio desarrollado por cuatro psicólogos y un nutricionista y que beneficia al año a medio millar de personas que padecen, en mayor o menor medida, algún tipo de trastorno relacionado con la comida. Debido a la creciente prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria y a las reivindicaciones de Adaner para que la Sanidad pública extendiera su cartera de servicios a la población adulta– hasta hace dos años sólo prestaba cuidados en este ámbito a pacientes que no superaban los 18 años–, la Delegación de Salud atiende desde verano de 2004 a los menores y personas mayores que presentan un diagnóstico de anorexia o bulimia. Entre las atenciones que reciben en la unidad de día de Los Morales destacan el programa de comedor, la reeducación, la psicoeducación y diversas terapias sobre dichos trastornos.
Antonio Ramos precisó que, aunque desde siempre la anorexia nerviosa ha sido más frecuente que la bulimia, ahora las estadísticas se han invertido. Si antes era bastante más frecuente dejar de comer sin más, en la actualidad los atracones de comida y los posteriores vómitos ocupan un papel protagonista. Adaner insistió, no obstante, en que la detección de este tipo de patologías es una tarea "bastante difícil", sobre todo en los pacientes que deciden dejar de comer, "ya que se vuelven más reservados y tienen más dificultad para exponer sus problemas con la alimentación que los pacientes que sufren bulimia".
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Otro dato que muestra el alcance de los problemas alimentarios es el crecimiento de la edad media de las personas afectadas, que ha pasado de los 14 ó 15 años a los 25 actuales. A juicio de Ramos, este fenómeno se debe a la influencia que ejerce el culto al cuerpo no sólo en los jóvenes "sino también en personas sanas durante mucho tiempo y con una personalidad definida". La población masculina, –que se ha caracterizado por permanecer más al margen del influjo de la moda o el gusto por la extrema delgadez– también ha caído en las redes de la anorexia y la bulimia, y en la actualidad los hombres que sufren estos trastornos representan el 20 por ciento de los casos.
El presidente de Adaner aseguró, por ello, que la asociación se ha visto obligada a aumentar sus recursos para atender en consultas individualizadas a cada paciente, un servicio desarrollado por cuatro psicólogos y un nutricionista y que beneficia al año a medio millar de personas que padecen, en mayor o menor medida, algún tipo de trastorno relacionado con la comida. Debido a la creciente prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria y a las reivindicaciones de Adaner para que la Sanidad pública extendiera su cartera de servicios a la población adulta– hasta hace dos años sólo prestaba cuidados en este ámbito a pacientes que no superaban los 18 años–, la Delegación de Salud atiende desde verano de 2004 a los menores y personas mayores que presentan un diagnóstico de anorexia o bulimia. Entre las atenciones que reciben en la unidad de día de Los Morales destacan el programa de comedor, la reeducación, la psicoeducación y diversas terapias sobre dichos trastornos.
Antonio Ramos precisó que, aunque desde siempre la anorexia nerviosa ha sido más frecuente que la bulimia, ahora las estadísticas se han invertido. Si antes era bastante más frecuente dejar de comer sin más, en la actualidad los atracones de comida y los posteriores vómitos ocupan un papel protagonista. Adaner insistió, no obstante, en que la detección de este tipo de patologías es una tarea "bastante difícil", sobre todo en los pacientes que deciden dejar de comer, "ya que se vuelven más reservados y tienen más dificultad para exponer sus problemas con la alimentación que los pacientes que sufren bulimia".
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
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