Nutricion Mexico

 

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lunes, octubre 27, 2008

Falsedades y mitos alimentarios

Creencias muy arraigadas, algunas sin fundamento científico, condicionan los hábitos alimentarios de numerosas personas

El interés creciente que muestra la sociedad por la alimentación va acompañado de numerosas recomendaciones dietéticas procedentes de muy distintas fuentes. La mayoría están basadas en mitos y creencias irracionales que olvidan los principios establecidos por la investigación científica de la nutrición y, en algunos casos, se contraponen a los conocimientos sólidamente documentados con los que se cuenta en la actualidad.

* Autor: Por ELENA PIÑEIRO
* Fecha de publicación: 22 de octubre de 2008


Incompatibilidad de la leche con los cítricos; las frutas ácidas son malas para el reumatismo; las frutas al final de la comida engordan; el pescado alimenta menos que la carne y el huevo crudo es mejor que el cocinado. Éstas son algunas de las falsedades alimentarias que tuvieron, y aún tienen, cierta credibilidad en nuestro entorno. Ahora, expertos de la Delegación Provincial de Asuntos Sociales, el Servicio Social de Salud y la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad, todas ellas instituciones de Granada, han elaborado un compendio de este tipo de falsedades y mitos alimentarios que condicionan los hábitos nutricionales de muchas personas.

Alimentos incompatibles

En las últimas décadas hemos asistido a una expansión de las creencias sobre alimentos que son incompatibles entre sí y que, por tanto, no pueden ingerirse juntos en la misma comida, según el presidente de honor de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada, José Mataix Verdú. Ciertas incompatibilidades y un determinado orden de ingesta de alimentos, como por ejemplo tomar la fruta y la ensalada antes del plato principal, se han arraigado con tanta fuerza en nuestro país que son difíciles de desmentir.

Los expertos en Nutrición Clínica y Dietética de la Universidad de Granada, el Servicio Andaluz de Salud y la Delegación provincial de Asuntos Sociales de Granada, en su artículo de revisión "Creencias erróneas sobre alimentación", alegan que "es tal la variedad de alimentos y sus mezclas, y la investigación de la interacción de los nutrientes supone técnicas tan sofisticadas y costosas que los estudios científicos sobre el tema son limitados y costosos".

No obstante, afirman con contundencia que no hay alimentos incompatibles y que no es obligado establecer un orden en la ingesta. Al menos así lo avalan los conocimientos actuales sobre la digestión y la absorción en el digestivo y miles de años de experiencia humana ingiriendo alimentos en distinto orden, según la cultura y la época concreta de la historia. En este sentido, otro expertos, como Pilar Cervera, directora del Centro de Enseñanza Superior de Nutrición y Dietética (CESNID), declaran que, como criterio general, hay que mezclar los alimentos de los distintos grupos para asegurar una nutrición correcta.

Sabiduría e ignorancia en la tradición

Refranes populares como "quien come con cordura por su salud procura" o "de grandes cenas están las sepulturas llenas", son incuestionablemente ciertos, ya que se conoce bien el trinomio metabólico de ingesta, reserva y gasto energéticos y sus consecuencias sobre la salud, de las cuales la más conocida en el aspecto negativo es la obesidad.

El grupo alimentario al que pertenecen la carne y el pescado, ricos en proteínas, ha sido objeto, a lo largo de nuestra historia gastronómica, de numerosos dichos y rimas con aspiraciones educativas, algunos de ellos con tan extraños como originales fundamentos, que afortunadamente la ciencia de hoy se ha encargado de desmontar.

La idea de que "la carne alimenta más que el pescado" podría estar apoyada, según Rosaura Farré, catedrática de Nutrició i Bromatología de la Universitat de València, en el hecho de que, al tener menos grasa y menos tejido conjuntivo, el pescado se digiere con más facilidad y proporciona menos sensación de plenitud gástrica. Además, antiguamente era difícil mantener la cadena de frío para la conservación del pescado, más fácilmente alterable que la carne, por lo que era una idea común que este alimento marino era menos saludable que su homólogo terrestre. Seguramente provocaba más toxiinfecciones por su alteración y la posterior formación de histamina, responsable de urticarias por la acción química de las bacterias y de ahí el mito de su menor contenido alimenticio.

Otro ejemplo de creencia falsa es la de que el huevo crudo alimenta más que cocinado, cuando en realidad ocurre exactamente lo contrario. Cuando se fríe, cuece o escalfa este alimento, el calor coagula las proteínas que son más fácilmente atacables por los jugos gástricos en el estómago y se aprovechan en un 92%, en comparación con el 50% de aprovechamiento cuando la clara está cruda; aparte del riesgo sanitario de salmonelosis si se come crudo.

EL ORIGEN DE LOS MITOS

Debido a que alimentarse es un hecho tan biológico como cultural, hay una gran diversidad de opiniones y creencias al respecto. Según Abel Mariné, Jaume Serra y Mª del Carme Vidal-Carou, coautores del libro "Saber popular i alimentació", es lógico que con el paso del tiempo se hayan acumulado conocimientos basados en la práctica y que se den asociaciones entre los alimentos y sus efectos que hayan dado lugar a comportamientos y actitudes frente a la alimentación, que han quedado impregnados en el saber popular.

Las creencias de tiempos pasados sobre las relaciones entre la alimentación y la salud se pueden contrastar con los medios científicos actuales y es curioso comparar la gran diferencia que se aprecia entre los mitos creados en nuestros días por la publicidad tendenciosa, que ha calado hondo sobre la ignorancia, y aquellas creencias antiguas con una base empírica, transmitidas durante generaciones por la tradición oral. En todo caso, lo que necesita hoy la ciencia es una mayor difusión que desmienta esas relaciones erróneas que se atribuyeron y aún se hacen a la comida y a su influencia sobre la salud y el comportamiento humano.


http://www.consumer.es/

 

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domingo, octubre 19, 2008

La sopa de pollo podría reducir la presión arterial

El colágeno en algunas partes del pollo actúa como medicamento para la hipertensión, señala un estudio

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: Byron Lee, M.D., cardiologist, University of California, San Francisco, School of Medicine; Oct. 22, 2008, Journal of Agricultural and Food Chemistry)

JUEVES, 16 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente señala que la sopa de pollo, que ha sido llamada la penicilina de la abuela por su capacidad para combatir el resfriado, podría también ayudar a reducir la presión arterial.

Investigadores japoneses encontraron que las proteínas del colágeno encontrado en el pollo podían de hecho reducir la presión arterial. Estos colágenos parecen actuar como los medicamentos para la presión arterial llamados inhibidores de la ECA.

Una advertencia es que es el pollo y no el resto de ingredientes de la sopa lo que podría ser medicinal.

"Este estudio sugiere que el colágeno del pollo puede reducir la presión arterial", señaló el Dr. Byron Lee, cardiólogo de la Facultad de medicina de la Universidad de California en San Francisco. "Pero tenga cuidado. La sal que ponemos al pollo y a la sopa podría contrarrestar o revertir este beneficio potencial".

Por ello, Ai Saiga y colegas del Centro de desarrollo e investigación de Nippon Meat Packers Inc. están buscando la manera de usar el colágeno del pollo como medicamento para la presión arterial. Su informe aparecerá en la edición del 22 de octubre de la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.

Estudios anteriores habían encontrado que la carne de pechuga contenía sólo pequeñas cantidades de colágeno, demasiado poca para crear alimentos o medicamentos para la presión arterial alta. Pero los muslos y las patas de pollo contienen mucho más colágeno, dijeron los investigadores.

Para el nuevo estudio, los investigadores tomaron el colágeno de las muslos de pollo y lo examinaron para ver si tenía las mismas propiedades que los inhibidores de la ECA. Encontraron que cuatro proteínas de la carne de pollo tenía colágeno que actuaba como el medicamento.

Cuando administraron estas proteínas a las ratas que reproducían el modelo humano de la presión arterial alta, las proteínas causaban una reducción significativa de la presión arterial, hallaron los investigadores.

"El hidrolizato de colágeno de pollo preparado en este estudio estaba compuesto por alimentos que podrían incorporarse con facilidad a la dieta diaria", escribieron los investigadores. "Al incorporar estos alimentos en las comidas, podremos normalizar la presión arterial sin comprometer la calidad de vida de los que necesitan esos alimentos".

http://healthfinder.gov/

 

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sábado, octubre 11, 2008

Contra todo mito: diez razones para comer huevo

Considerado un "alimento funcional" por su cualidad de proporcionar una ventaja fisiológica adicional más allá del cumplimiento de las necesidades alimentarias básicas, ya hay quienes lo llaman "el alimento del futuro".

Hoy se celebra el Día Mundial Del Huevo, como epílogo de la Semana Mundial Del Huevo. Esta celebración se realiza en los 153 países que integran la Comisión Internacional del Huevo (International Egg Commission) con diversos festejos y celebraciones, aprovechando la oportunidad para difundir los valores nutritivos del huevo y los beneficios que nos aporta para las diferentes etapas de la vida.

Este año en la Argentina se desarrollará la 3ª Semana Gourmet del Huevo coincidente con la Semana Mundial del Huevo, en la que participarán los principales referentes gastronómicos de todo el país.

Asimismo, la Capia (Cámara Argentina de Productores Avícolas) renovará su compromiso solidario con la Fundación Margarita Barrientos con una nueva donación anual de 1.200 huevos semanales (un total de 60 mil huevos) con el objetivo de mejorar la calidad nutricional de las comidas que reciben las 1.500 personas que asisten al comedor Los Piletones.

Actualmente el huevo es considerado alimento funcional, ya que cumple con las definiciones de diferentes organizaciones como la del Instituto de los Tecnólogos del Alimento que los define como aquellos alimentos que proporcionan una ventaja fisiológica adicional más allá del cumplimiento de las necesidades alimentarias básicas y son considerados los alimentos del futuro por aportar beneficios extras para la salud.

Otros ejemplos son: los tomates por su licopeno, el té por sus polifenoles y los productos lácteos fermentados por su contenido en prebióticos. De acuerdo a la categorización de la Asociación Dietética Americana (ADA) los huevos son alimentos que se encuentran naturalmente enriquecidos con componentes fisiológicos activos.

Dentro de los beneficios funcionales más importantes que se le atribuyen se encuentran la gran variedad de vitaminas y minerales, especialmente las del tipo antioxidantes (Vitaminas E y A, Zinc y Selenio); la colina, un vitaminoide esencial para las embarazadas y niños pequeños que interviene en el desarrollo de la memoria (un huevo contiene el 50 % de las recomendaciones dietarias de este nutriente) y con su ingesta adecuada, mejoran las funciones cognitivas y de la memoria; y un tipo especial de carotenoides -luteína y zaxantina- presentes en la yema del huevo que actúan previniendo la degeneración de la mácula del ojo, relacionada con la edad y el riesgo de sufrir cataratas, como también una disminución muy importante de la visión en los adultos mayores (ver documento adjunto).

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) afirma que los huevos son uno de los alimentos más nutritivos de la naturaleza debido a la calidad de sus proteínas y a la gran cantidad de vitaminas, minerales y sustancias esenciales que aporta. Las proteínas son esenciales para el desarrollo y mantenimiento de nuestro cuerpo, ya que los músculos, los órganos, la piel, el pelo, los anticuerpos, las enzimas y las hormonas están formados por proteínas. La proteína está compuesta por 20 diversos aminoácidos. Nueve de esos aminoácidos se denominan esenciales porque no se pueden fabricar por nuestro propio cuerpo, sino que se deben incorporar a través de los alimentos. Los alimentos como el huevo que contienen los nueve aminoácidos esenciales se denominan alimentos de "proteína completa", siendo una fuente excelente de proteína de alta calidad. Los científicos utilizan la proteína de los huevos como patrón de referencia para medir la calidad proteica de otros alimentos. La calidad de proteína se expresa como valor biológico. El valor biológico de la proteína es un índice que mide la eficacia en que la proteína se utiliza para el crecimiento. La proteína de huevo tiene un alto valor biológico de 93,7%.

Desde el 2000 la AHA (American Heart Association) en sus guías alimentarias para la población sana, habla del consumo de 1 huevo por día en el marco de una dieta sana y equilibrada. Estas guías son pautas alimentarias que se recomiendan para mantener un estilo de vida saludable. El International Journal of Cardiology (2005; 99:65-70) publicó un estudio donde el consumo de 2 huevos diarios no presentó efecto nocivo sobre la función endotelial ni aumentó los niveles de colesterol. El huevo sólo aporta 75 calorías (igual que una fruta mediana) y provee la mejor proteína encontrada entre todos los alimentos -con el mejor perfil aminoacídico- ya que contiene los 9 aminoácidos esenciales. El huevo contiene gran cantidad de vitaminas y minerales, protegiendo del déficit de las mismas en una dieta de pérdida de peso, ya que contiene vitaminas del grupo B (B1, B2, B6 y B12), E y D; y minerales como el hierro, selenio, yodo, folato y zinc. Además es un alimento natural y “envasado en origen”, una de las creaciones más completas de la naturaleza que aporta la mejor nutrición al menor costo.

Propiedades del huevo
  • Vitaminas A, B (B1, B2, B6 y B12), E y D;
  • Minerales: hierro, selenio, yodo, folato y zinc.
  • Proteínas de alta calidad, las mejores que se pueden encontrar entre todos los alimentos y las que mejor aprovecha nuestro organismo debido a su alto valor biológico.
  • Grasas insaturadas que favorecen la salud cardíaca y vascular.

Beneficios que nos aporta el huevo para las diferentes etapas de la vida
  • Embarazadas: es imprescindible para el desarrollo del cerebro del bebé en gestación y en la función de la memoria por su alto contenido en colina.
  • Niños: es recomendado para optimizar su desarrollo y el crecimiento de huesos, órganos y músculos del cuerpo debido a la calidad y cantidad de proteínas que aporta. Gracias al gran aporte de vitaminas y minerales previene la deficiencia de las mismas.
  • Adultos mayores: previenen la degeneración macular relacionada con la edad (pérdida de visión que ocurre con el transcurso de los años) e intervienen disminuyendo la incidencia de cataratas por su alto contenido en carotenoides: luteína y zeaxantina.
  • Pérdida de peso: el consumo de huevo puede ayudar en la reducción de peso sin arriesgar la salud. El huevo a pesar de poseer una cantidad inigualable de nutrientes y estar repleto de vitaminas y minerales es bajo en calorías, contiene solamente 75 calorías por unidad (igual que una fruta mediana).

http://www.infobae.com/

 

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