Las dietas restrictivas inducen la anorexia
Las dietas restrictivas sin control médico pueden convertirse en la puerta de entrada a trastornos de la conducta alimentaria. Ésta ha sido una de las principales conclusiones a las que ha llegado el estudio ADESLAS-ACAB sobre este tipo de problemas entre la población universitaria de Cataluña, confirmando que más del 97 por ciento de las universitarias afectadas por anorexia, bulimia o trastorno por ingesta compulsiva, siguen o han seguido algún tipo de régimen para perder peso.
Este estudio científico, el primero de este tipo que se realiza en España, ha contado con la participación de la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) y Adeslas, compañía de seguros de la salud, y sus resultados han sido presentados en Barcelona el pasado 12 de diciembre por el doctor M. Rubiralta, rector de la Universidad de Barcelona; Mª L. De la Puente, directora del Área Sanitaria del Servicio Catalán de la Salud; J.Murillo, consejero-director general de Adeslas; Jaume Pagés, presidente de ACAB; y Espido Freire, escritora y autora del ensayo Cuando comer es un infierno.
El estudio justifica su existencia al constatar que en España no existían datos sobre afectados por trastorno de la conducta alimentaria en población joven, especialmente en mujeres de entre 18 y 25 años. Tampoco se conocían las causas que favorecen o provocan estas alteraciones, lo que dificultaba las posibilidades de intervención para evitar la aparición de nuevos casos.
El estudio, que ha incluido a 549 jóvenes y en el que han colaborado 11 universidades de toda Cataluña, ha ofrecido resultados concluyentes, demostrando que las principales causas de aparición de los trastornos de la conducta alimentaria son la puesta en marcha de dietas restrictivas, experimentar situaciones de tensión, conflicto o cambios radicales; vivir con un cierto grado de presión en el entorno próximo —entendido como recibir críticas abiertas referentes a su peso y silueta por parte del núcleo familiar— y, finalmente, tener baja autoestima o una personalidad extremadamente perfeccionista.
En términos de prevalencia, la investigación también ha determinado que el porcentaje de población que presenta síntomas patológicos se sitúa en el 11,48 por ciento de las mujeres universitarias de entre 18 y 25 años —lo que se considera como de alto riesgo—, que en este momento podría confirmarse que un 6,38 por ciento de universitarias sufren trastorno alimentario —porcentaje que representa a más de 11.000 mujeres en Cataluña—, y que existe una clara relación entre el tipo de estudios y el nivel de afectación. Las estudiantes de Ciencias de la educación y de Ciencias exactas presentan menor riesgo y afectación que las de Ciencias sociales y jurídicas.
Los expertos proponen alertar a la sociedad sobre la relación causa-efecto de las dietas restrictivas y advertir a las familias o compañeros de los efectos perjudiciales de los comentarios sobre la figura y el peso de la joven. Asimismo, abogan por implantar programas de prevención en colaboración con las autoridades sanitarias y universitarias, centrándose en potenciar aspectos como la autoestima, combatir el perfeccionismo extremo, enseñar a aceptar la diversidad corporal y, finalmente, fomentar el espíritu crítico ante la presión ambiental que induce a someterse a dietas restrictivas.
http://www.gacetamedica.com/gacetamedica/articulo.asp?idcat=233&idart=177146
Saludos Cordiales
Certificado contra Virus por BitDefender Professional Plus
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Este estudio científico, el primero de este tipo que se realiza en España, ha contado con la participación de la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) y Adeslas, compañía de seguros de la salud, y sus resultados han sido presentados en Barcelona el pasado 12 de diciembre por el doctor M. Rubiralta, rector de la Universidad de Barcelona; Mª L. De la Puente, directora del Área Sanitaria del Servicio Catalán de la Salud; J.Murillo, consejero-director general de Adeslas; Jaume Pagés, presidente de ACAB; y Espido Freire, escritora y autora del ensayo Cuando comer es un infierno.
El estudio justifica su existencia al constatar que en España no existían datos sobre afectados por trastorno de la conducta alimentaria en población joven, especialmente en mujeres de entre 18 y 25 años. Tampoco se conocían las causas que favorecen o provocan estas alteraciones, lo que dificultaba las posibilidades de intervención para evitar la aparición de nuevos casos.
El estudio, que ha incluido a 549 jóvenes y en el que han colaborado 11 universidades de toda Cataluña, ha ofrecido resultados concluyentes, demostrando que las principales causas de aparición de los trastornos de la conducta alimentaria son la puesta en marcha de dietas restrictivas, experimentar situaciones de tensión, conflicto o cambios radicales; vivir con un cierto grado de presión en el entorno próximo —entendido como recibir críticas abiertas referentes a su peso y silueta por parte del núcleo familiar— y, finalmente, tener baja autoestima o una personalidad extremadamente perfeccionista.
En términos de prevalencia, la investigación también ha determinado que el porcentaje de población que presenta síntomas patológicos se sitúa en el 11,48 por ciento de las mujeres universitarias de entre 18 y 25 años —lo que se considera como de alto riesgo—, que en este momento podría confirmarse que un 6,38 por ciento de universitarias sufren trastorno alimentario —porcentaje que representa a más de 11.000 mujeres en Cataluña—, y que existe una clara relación entre el tipo de estudios y el nivel de afectación. Las estudiantes de Ciencias de la educación y de Ciencias exactas presentan menor riesgo y afectación que las de Ciencias sociales y jurídicas.
Los expertos proponen alertar a la sociedad sobre la relación causa-efecto de las dietas restrictivas y advertir a las familias o compañeros de los efectos perjudiciales de los comentarios sobre la figura y el peso de la joven. Asimismo, abogan por implantar programas de prevención en colaboración con las autoridades sanitarias y universitarias, centrándose en potenciar aspectos como la autoestima, combatir el perfeccionismo extremo, enseñar a aceptar la diversidad corporal y, finalmente, fomentar el espíritu crítico ante la presión ambiental que induce a someterse a dietas restrictivas.
http://www.gacetamedica.com/gacetamedica/articulo.asp?idcat=233&idart=177146
Saludos Cordiales
Certificado contra Virus por BitDefender Professional Plus
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Etiquetas: r
Ver articulos recientes
