Tratamiento quirúrgico de la obesidad
La obesidad constituye una epidemia en los países del primer mundo y dentro de los factores de riesgo modificables, ocupa el segundo lugar como causa de muerte después del tabaquismo. Lamentablemente, el tratamiento conservador (dieta, ejercicio y medicación), logra una modesta reducción del 10% del peso corporal con una altísima tasa de recidiva. Estos resultados generaron la alternativa de la cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad.
La cirugía bariátrica se considera cuando luego de un reiterado fracaso de los tratamientos conservadores, el paciente tiene un índice de masa corporal (IMC)>40, o entre 35 y 40 si además existe alguna morbilidad relacionada con su obesidad (síndrome metabólico, diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño).
Tipos de procedimientos
Los procedimientos de cirugía bariátrica pueden ser de tipo restrictivo que limitan el ingreso de calorías mediante la reducción del reservorio gástrico, o mediante técnicas que al reducir la longitud del intestino delgado, producen una mala absorción de los alimentos.
Técnicas restrictivas. Esencialmente son dos: cerclaje gástrico ajustable y gastroplastia de cerclaje vertical (figuras A y B). En ambos casos se confecciona un pequeño reservorio gástrico cuyo contenido se vacía al resto del estómago a través de una salida reducida. Entre los ejemplos de mala absorción se encuentra la derivación biliopancreática con o sin interrupción duodenal (figuras C y D). También existen técnicas que mezclan el cerclaje y la mala absorción.

Figura: Ilustración de los distintos procedimientos quirúrgicos.
Resultados alejados de los distintos procedimientos
El criterio más importante respecto al resultado alejado de la cirugía bariátrica es la cantidad de peso perdido por el paciente.
Tanto los trabajos aislados como un metanálisis sobre 22.094 pacientes, la pérdida de exceso de peso varió entre el 50% y el 70% según las distintas técnicas. Los mejores resultados fueron con las técnicas mixtas y con las de derivación.
Es importante consignar que los aspectos comórbidos de la obesidad como diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño, se mejoraron en más del 70% para cada una de estos factores comórbidos asociados. La mejor respuesta se observó en los pacientes que tenían síndrome metabólico donde se logró la desaparición del mismo en más del 90% de los casos.
Selección de la técnica quirúrgia
La técnica quirúrgica adecuada es aquella que se asocia a una baja mortalidad (<1%)>50% del exceso de peso a largo plazo en más del 75% de los pacientes y puede ser reversible y reproducible. Los procedimientos más popularizados son el cerclaje gástrico ajustable y el procedimiento mixto con Y de Roux (figuras A y C, respectivamente), mediante técnica laparoscópica.
Los resultados dependen más de la experiencia del equipo quirúrgico que del procedimiento en sí, pero se puede afirmar que las técnicas de cerclaje son más sencillas de ejecutar y tienen menos morbilidad que las de derivación y mixtas. En contrapartida éstas últimas tienen mejores resultados alejados.
Aspectos destacados
¿Qué se conocía del tema?
El tratamiento conservador (dieta, ejercicio y medicación), logra una modesta reducción del 10% del peso corporal con una altísima tasa de recidiva. Estos resultados generaron la alternativa de la cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad.
¿Qué aporta este estudio?
Los resultados alejados de la cirugía bariátrica son satisfactorios, lográndose una pérdida de exceso de peso que oscila entre el 50% y el 70%, cifra difícil de lograr con el tratamiento conservador.
Los mejores resultados fueron con las técnicas mixtas y con las de derivación.
La cirugía bariátrica además mejora considerablemente los estados comórbidos de la obesidad como diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño.
La mejor respuesta se observó en los pacientes que tenían síndrome metabólico donde se logró la desaparición del mismo en más del 90% de los casos.
¿Cómo se vincula con la práctica?
La cirugía bariátrica es una alternativa válida con resultados alejados bien establecidos y con una baja tasa de morbimortalidad. Se debe considerar su aplicación luego del fracaso comprobado del tratamiento conservador en el paciente con un índice de masa corporal (IMC)>40, o entre 35 y 40 si además existe alguna morbilidad relacionada con su obesidad.
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer
La cirugía bariátrica se considera cuando luego de un reiterado fracaso de los tratamientos conservadores, el paciente tiene un índice de masa corporal (IMC)>40, o entre 35 y 40 si además existe alguna morbilidad relacionada con su obesidad (síndrome metabólico, diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño).
Tipos de procedimientos
Los procedimientos de cirugía bariátrica pueden ser de tipo restrictivo que limitan el ingreso de calorías mediante la reducción del reservorio gástrico, o mediante técnicas que al reducir la longitud del intestino delgado, producen una mala absorción de los alimentos.
Técnicas restrictivas. Esencialmente son dos: cerclaje gástrico ajustable y gastroplastia de cerclaje vertical (figuras A y B). En ambos casos se confecciona un pequeño reservorio gástrico cuyo contenido se vacía al resto del estómago a través de una salida reducida. Entre los ejemplos de mala absorción se encuentra la derivación biliopancreática con o sin interrupción duodenal (figuras C y D). También existen técnicas que mezclan el cerclaje y la mala absorción.
Figura: Ilustración de los distintos procedimientos quirúrgicos.
Resultados alejados de los distintos procedimientos
El criterio más importante respecto al resultado alejado de la cirugía bariátrica es la cantidad de peso perdido por el paciente.
Tanto los trabajos aislados como un metanálisis sobre 22.094 pacientes, la pérdida de exceso de peso varió entre el 50% y el 70% según las distintas técnicas. Los mejores resultados fueron con las técnicas mixtas y con las de derivación.
Es importante consignar que los aspectos comórbidos de la obesidad como diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño, se mejoraron en más del 70% para cada una de estos factores comórbidos asociados. La mejor respuesta se observó en los pacientes que tenían síndrome metabólico donde se logró la desaparición del mismo en más del 90% de los casos.
Selección de la técnica quirúrgia
La técnica quirúrgica adecuada es aquella que se asocia a una baja mortalidad (<1%)>50% del exceso de peso a largo plazo en más del 75% de los pacientes y puede ser reversible y reproducible. Los procedimientos más popularizados son el cerclaje gástrico ajustable y el procedimiento mixto con Y de Roux (figuras A y C, respectivamente), mediante técnica laparoscópica.
Los resultados dependen más de la experiencia del equipo quirúrgico que del procedimiento en sí, pero se puede afirmar que las técnicas de cerclaje son más sencillas de ejecutar y tienen menos morbilidad que las de derivación y mixtas. En contrapartida éstas últimas tienen mejores resultados alejados.
Aspectos destacados
¿Qué se conocía del tema?
El tratamiento conservador (dieta, ejercicio y medicación), logra una modesta reducción del 10% del peso corporal con una altísima tasa de recidiva. Estos resultados generaron la alternativa de la cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad.
¿Qué aporta este estudio?
Los resultados alejados de la cirugía bariátrica son satisfactorios, lográndose una pérdida de exceso de peso que oscila entre el 50% y el 70%, cifra difícil de lograr con el tratamiento conservador.
Los mejores resultados fueron con las técnicas mixtas y con las de derivación.
La cirugía bariátrica además mejora considerablemente los estados comórbidos de la obesidad como diabetes, hipertensión, dislipidemia y apnea obstructiva del sueño.
La mejor respuesta se observó en los pacientes que tenían síndrome metabólico donde se logró la desaparición del mismo en más del 90% de los casos.
¿Cómo se vincula con la práctica?
La cirugía bariátrica es una alternativa válida con resultados alejados bien establecidos y con una baja tasa de morbimortalidad. Se debe considerar su aplicación luego del fracaso comprobado del tratamiento conservador en el paciente con un índice de masa corporal (IMC)>40, o entre 35 y 40 si además existe alguna morbilidad relacionada con su obesidad.
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer
Etiquetas: r
Ver articulos recientes
